lunes, 22 de mayo de 2017

PRESENTACIÓN DE PENÚLTIMO CANSANCIO



Testimonio de la Presentación en Salamanca, en la Sala de la Palabra del Liceo de Penúltimo Cansancio. 

En la fotografía el poeta  Emilio Rodriguez  y la profesora  y escritora Sagrario Rollán, profesora de Filosofía que presentó la obra.

lunes, 8 de mayo de 2017

DESATINO





La soledad  se asocia con la sed.
Se instalan en contornos
que lidian la memoria.
Igual que los arbustos,
que crecen
en lugares impensados.
También como los árboles
que eligen el desierto
para crecer y ser señales
de que todo es posible
al que se incluye,
como otra soledad,
en los rincones
de no lluvia.
                                 
                        EMILIO 

lunes, 13 de marzo de 2017

VOLUMEN PARA EL GRITO





   


 Este libro de versos acaba de aparecer en Salamanca 
y  reúne a una veintena de  poetas para una causa solidaria.


VOLUMEN PARA EL GRITO,  
está patrocinado por  la Fundación Salamanca Ciudad  de  Cultura, 
del Ayuntamiento, 
y se pone a la venta para ayudar a la   ONG  “Manos Unidas”.

Entre los  participantes  está EMILIO RODRÍGUEZ
con tres poemas cuyos títulos son:

  CALENDARIO DE AUSENCIAS
LOS DÍAS DEL FRAGOR
 PISADAS DE UN REGRESO.

domingo, 18 de diciembre de 2016

viernes, 4 de noviembre de 2016

viernes, 3 de junio de 2016

RETABLO DE PIEDRA EN LLAMARADA


Este es el poema leído en Salamanca el dÍa 27 de mayo  de 2016, con motivo de la celebración anual
de EL CIELO DE SALAMANCA.

                                                                    
                                         “Qué hermosos son
                                               sobre los montes
                                          los pies del mensajero
                                                    que anuncia la paz…” (Isaías, 52)

             Y las arcadas lentas del silencio
                            van construyendo el tiempo,
  ponen alas
        al edificio alzado
                       en la Palabra.
Resuenan los aullidos
                           por la sombra,
se plantan los espacios
                            en sus fustas,
en las columnas tercas
                         de un recuerdo.
Aquí madura y crece
                       aquel sonido
que fue coraza y sombra
de una vida.       
Palabras  agobiadas   
                    de penumbra.
En la mirada azul,
                en la llamada
de campanas esquivas,
                        y ventanas
que atesoran la luz
en sus pupilas.
Caballos sin sonido
son pisadas
        de caminante enhiesto.
Tropel miniado
que traslada y mantiene
                       la Voz.
Un viento blanco y negro
se escapa de los libros
y recorre despacio
la piel del Languedoc.
A veces llueve incienso
en estos atrios,
porque sigue vibrando
           el día prometido,
y un sonido de escarpias
se erige en campanario.

                     EMILIO RODRÍGUEZ

domingo, 1 de mayo de 2016